Primer editorial
Preguntas por los perros del alba
Perros vibrantes, locos, amarillos de odio,
gimen, ladran y mueren con violentos rumores.
Vieja raza propicia al infierno, al deseo:
agresivos y débiles como una espina seca.
Efraín Huerta
I.
A últimas fechas, una misma pregunta se escucha en los pasillos, los bares y las bibliotecas. En los salones, las calles y las cantinas, los maestros interrumpen sus clases, los amantes sus besos y los parroquianos sus bebidas para preguntarse lo mismo: ¿quiénes son los perros del alba? Todos quieren saberlo. Quizá un compañero entregue la respuesta cada vez que afirma que son aquellos que aparecen cuando se regresa a casa atravesando la madrugada ―esos perros oscuros que todos escuchan pero nadie ve. Lo cierto es que en un principio esta revista tenía pensado llamarse García Madero, pero creímos que el anonimato de este personaje de Los detectives salvajes era demasiado, incluso para nuestra revista. Entonces, una noche pensando nombres como locos, nombres repetidos, inventados, plagiados, monosílabos, abreviados, guturales, nombres, nombres, alguien dijo “Los perros del alba” y todos nos quedamos callados, satisfechos por lo que ese silencio significaba. El título era la combinación de un par de libros de dos fundamentales: Los perros románticos de Roberto Bolaño y los Hombres del alba de Efraín Huerta. Poco después, alguien recordó un poema del mismo Huerta titulado así, y todos nos sonreímos. Al final, encontramos muchas explicaciones, muchos orígenes para los perros del alba y eso nos gustó. Como si a medio camino por la madrugada de la literatura, la revista nos esperara detrás de un poste, un árbol, un monte de basura. Y nos gustó más cua[n]do comenzamos a ver el nombre a la mitad de proyectos, cartas y oficios muy serios: ahí en medio como una mancha en cursivas que lo destruía todo, que garantizaba la negativa de todo apoyo, de toda consideración, de toda simpatía. Más nos gustó cuando hablando de la revista nos preguntaban su nombre y respondíamos “Los perros del alba”, entonces los curiosos hacían un silencio incómodo y luego masticaban la frase como pensándola muy gravemente “Los-pe-rros-del-al-ba” volviendo los ojos hacía arriba, tratando desesperadamente de señalar algo amable, mientras que lo único que se podían decir, en realidad, era “que nombre tan triste para una revista… qué tristeza de jóvenes… qué cosa tan triste para hacer”, fue entonces que nos gustó más.
II.
Muchos se preguntarán ¿por qué hacer una revista literaria? Muchos otros encontrarán una razón pensando que somos jóvenes y creemos que tenemos mucho por decir. Nada más equivocado. Poco o nada es lo que sabemos, poco o nada lo que tenemos que decir: los perros del alba no contiene ninguna respuesta, es una revista de dudas, de vacilaciones ―un gran signo de interrogación debería aparecer en todas sus páginas―, eso conforma su carácter.
Las revistas literarias están ligadas al pulso del tiempo. Las verdaderas revistas, las revistas honestas quiero decir, están atadas al enorme corazón de la historia y en sus páginas laten las inquietudes, los hartazgos y las complicidades de las sociedades, los grupos y las generaciones. Su naturaleza colectiva las aleja de la tiranía individual y las abre al debate y a la autocrítica; su periodicidad las obliga al diálogo y a la memoria, pero también las ubica en el porvenir. Cada nueva revista inaugura una historia dentro de la historia y una sociedad al interior de la sociedad.
En ese sentido, Los perros del alba es una revista verdadera, tan verdadera como sus incertidumbres, porque sus vacilaciones no son otras que las de nuestra generación. Una generación impuntual, aún sin nombre, ausente del desfile histórico y literario. Nuestras primeras “lecturas” no fueron las de un libro sino las de un televisor. Estamos huérfanos de héroes, de autores, y más aún, huérfanos de sensibilidad. Nuestra sensibilidad es, ante todo, mediática y sólo hemos llegado a literatura, muchos años después, más por necedad, más por rebeldía que por un impulso natural. En esa medida, tenemos una deuda con las letras, una deuda recíproca como la de los amantes, una deuda que los perros del alba viene a saldar. Porque en pago a nuestra infidelidad, la literatura nos ha entregado hordas de narradores posmodernos, poetas mal(d)itos y un grupo de agregados culturales, rectores, directores de institutos de cultura y canales de televisión que se dicen la última generación de escritores en México.
III.
Guillermo Sheridan dice que todo primer número tiene algo de paladín y algo de manifiesto; pues bien, este primer número de los perros del alba eso pretende al hacer una indagación en las lecturas y los temas sobre los cuales se ha fundado nuestra nueva sensibilidad, una sensibilidad desacralizada y escasa de referentes estéticos y morales, cuyo último asomo de fe, quizá, esté en la palabra. Las siguientes páginas constituyen una búsqueda de nuestra voz en las voces de otros, una interrogación sobre el lenguaje pero sobre todo, una consulta por nuestro tiempo. Nuevamente, a la cuestión de por qué hacer una revista literaria debemos responder con un viejo lugar común, pero no por ello menos cierto: hacemos la revista que quisiéramos leer. Anuar Jalife
Los perros del alba, número 1 (julio-octubre 2008)
Repositorio
Los perros del alba. Revista de arte y literatura se puede consultar completo en el repositorio de Péndola. Redes y Revistas.
Último domicilio
Alvarado #126, Zona Centro, C. P. 78000, San Luis Potosí, San Luis Potosí.
Directorio
| Dirección | Anuar Jalife Jacobo (2008-2010) David Ortiz Celestino (2010-2011) |
| Subdirección | David Ortiz Celestino (2009-2010) Marco Antonio Vuelvas Solórzano (2010-2011) |
| Dirección de arte contenidos | David Ortiz Celestino (2008-2009) |
| Director creativo | Daniel Vázquez Pardo (2010-2011) |
| Dirección de arte y diseño | Javier Durán Magdaleno (2008-2010) Fabián de León Díaz de León (2010) Adriana Alatorre (2010-2011) Alejandro Pérez Cervantes (2010-2011) |
| Asesoría editorial | Pedro Uribe (2008-2009) Alexandro Roque (2009-2010) |
| Asistencia editorial | Miguel Rohán Domínguez (2008-2009) |
| Corrección y formación | Anuar Jalife Jacobo (2009-2010) Salvador García (2010-2011) |
| Director de fotografía | Aarón Cadena Valle (2010-2011) |
| Consejo editorial | Carlos Ulises Mata Lucio (2008-2011) David Delgado Esquivel (2008-2010) Marco Antonio Vuelvas Solórzano (2008-2010) Miguel Rohán Domínguez (2008-2009) Luis Felipe Pérez Sánchez (2009-2010) Georgina Velázquez (2009-2010) Luis Alberto Arellano (2009-2011) Víctor Cabrera (2010-2011) Bibiana Camacho (2010-2011) Malva Flores (2010-2011) Anuar Jalife Jacobo (2010-2011) Julián Herbert (2010-2011) Eduardo Huchín Sosa (2010-2011) Eduardo Milán (2010-2011) Ángel Ortuño (2010-2011) Brenda Ríos (2010-2011) Eusebio Ruvalcaba (2010-2011) J. M. Servín (2010-2011) Álvaro Solís (2010-2011) Rafael Toriz (2010-2011) Saúl Castro (2011) Joserra Ortiz (2011) |
| Consejo de redacción | Dayna Díaz Uribe (2010-2011) David Delgado Esquivel (2010-2011) Leticia Natalí Herrera (2010-2011) Salvador García (2010) Miguel Rohán Domínguez (2010-2011) Ernesto Sánchez Pineda (2010-2011) Marco Antonio Vuelvas Solórzano (2010-2011) |
| Web | Alejandro Palizada (2009) |
| Francisco Abel Villagrán (2009) David Araujo Escamilla (2009-2010) Arizbeth Chávez Chacón (2009-2010) José Antonio Manzanilla Madrid (2009-2010) Ana Paulina Mendoza (2009-2010) | |
| Administración y mercadotecnia | María Luisa de la Mora (2009) |
| Difusión y distribución en Aguascalientes | Itzamá Enríquez Íñiguez (2009-2010) |

Hoja de vida
| Periodo | 2008-2011 |
| Números | 8 |
| Periodicidad | Cuatrimestral |
Datos de interés
- El primer número de Los Perros del Alba apareció en 2008 durante los meses de julio-octubre. Se trató de una revista de literatura cuatrimestral con sedes en Guanajuato y San Luis Potosí, México, que costó alrededor de $30 y $40 a lo largo de su vida.
- En las portadas de los números 1-5, una cita de un escritor diferente funcionó como subtítulo; por ejemplo, el número 1 fue acompañado por una frase de Roberto Bolaño: “En resumen, toda mi literatura es una carta de amor ―o desesperanza― por mi generación”, línea alusiva a su “Discurso de Caracas (Venezuela)” (1999) tras ganar el Premio Rómulo Gallegos por Los detectives salvajes (1998). El resto de números contó con fragmentos de autores como Emil M. Cioran, Cicerón, Tomás Segovia y Ezra Pound.
- A partir del número 6 (noviembre-febrero 2011) la revista pasó a llamarse Los Perros del Alba. Revista de Arte y Literatura.
- Los dos primeros números contaron con un tiraje de 1000 ejemplares y fueron realizados gracias al Fondo del Programa de Becas en apoyo a la Producción y Difusión Artística de Proyectos en Pequeño Formato 2008, como se señala en el Directorio.
- El director y fundador, Anuar Jalife Jacobo, señala en el primer editorial de la revista, “Preguntas por los perros del alba”, que el título nace de la conjunción de dos obras fundamentales para las letras latinoamericanas: Los perros románticos (1995), de Roberto Bolaño, y Los hombres del alba (1944), de Efraín Huerta.
- La revista contó con las siguientes secciones: Portafolio, Dossier, Taller, Los perros de la uva, Aletehia, Entrevista, Correspondencias, Traducción, Hombre en la inicial, Libros/Reseñas, Columnas, Medio y Cómic; muchas de estas no aparecieron en todos los números. En Portafolio, la revista presentó el trabajo pictórico de diferentes artistas plásticos, acompañados de un pequeño texto introductorio. Dossier se trataba de un espacio de indagación literaria alrededor de un tema en específico. Taller, por su parte, se trató de un espacio dedico a la escritura, ya fuera en verso o en prosa. En el caso de Los perros de la uva, esta sección consistía en una selección de poemas de algún joven escritor a cargo de Eusebio Ruvalcaba. Aletehia, a cargo de David Delgado Esquivel, estaba dedicada a textos de carácter más reflexivo alrededor de un tema, mientras que la sección de Entrevista, como su nombre lo indica, presentaba conversaciones con figuras reconocidas del campo cultural. En el segundo número se inauguró Correspondencias, el cual presentaba el diálogo epistolar con un escritor de renombre por parte de uno de los miembros de la revista. Traducción y Hombre en la inicial fueron inaugurados en el sexto número y consistían, el primero, en trabajos de traducción literaria y, el segundo, en textos personales sobre el acercamiento primerizo a la lectura y escritura. Finalmente, la revista contó con partes dedicadas a reseñas (Libros/Reseñas), historietas (Cómic), textos sobre medios de comunicación y otras plataformas, como música, cine, radio y televisión (Medios) así como columnas de algunos miembros del consejo editorial y de redacción (Columnas).
- Los números 1-5 contaban con múltiples citas abriendo y cerrando las secciones. Se trataban de fragmentos con referencias a la figura del perro en obras de los siguientes escritores: Franz Kafka, Robert A. Heinlein, Rita Rudner, Juan Rulfo, Vicente Huidobro, Amparo Dávila, Nicanor Parra, Roberto Bolaño, Eduardo Lizalde, Charles Baudelaire y Eduardo Hurtado.
- El segundo número (noviembre 2008-febrero 2009) estuvo dedicado al artista plástico Antonio Téllez Pasaye: una parte de su obra se publicó en la sección de Portafolio. De igual manera, aparecieron en la sección Dossier “Tribulaciones de un joven poeta” de Malva Flores y “Genios (Guía mínima)” de Eduardo Huchín Sosa, dos ensayos sobre las condiciones materiales de la poesía contemporánea en México y sobre la fórmula de la genialidad, respectivamente. En Taller, espacio dedicado a la escritura poética, aparecieron trabajos de José Agostinho Baptista, Álvaro Solís y Tomás Segovia, este último publicó el poema “El día empieza bien” tomado de su entonces blog. En esta edición, además, se inauguró la sección de Correspondencias, inspirada en Cartas a un joven poeta de Reiner María Rilke, donde escritores de renombre ofrecían sus respuestas a preguntas planteadas por jóvenes por medio de cartas; en esta ocasión, apareció la correspondencia entre Carlos Ulises Mata y Hugo Gola acerca de la naturaleza de la poesía y de la palabra poética.
- En las últimas páginas del número 2, apareció un “Aviso clasificado” por parte de los colaboradores, esto es, un ejercicio lúdico de escritura; por ejemplo, solo por mencionar un par, Álvaro Solís escribió: “Solicito escribano, amplio dominio de la métrica, que pueda escribir libros completos. Ninguna paga”, mientras que Tomás Segovia dijo: “Se vende poema de amor usado, casi nuevo”.
- El tercer número (mayo-agosto de 2009) se realizó gracias al apoyo de la beca para producciones editoriales del FECA (Fondo Estatal para la Cultura y las Artes) de San Luis Potosí. Asimismo, la sede de la revista cambió de Guanajuato al estado potosino.
- El Dossier del número 3 estuvo dedicado a la cuestión de las generaciones, por lo que, aparecieron textos explorando el problema; por ejemplo, Ricardo Cuadros publicó “Identidad generacional y estudios literarios”, mientras que Julián Herbert escribió “Lo antológico y lo generacional”, un ensayo alrededor de las generaciones poéticas en México. En Taller, se publicaron el relato “Los restos del banquete (fragmento)” de Gabriel Wolfson y el poema “La llaga incurable” de Jaime Jaramillo Escobar. También se presentó una entrevista con Eduardo Milán y el cómic, “El regreso”, de Daniel Ortiz Celestino. Al final de las páginas, se difundió un texto colaborativo en torno a los sueños; verbigracia, Anuar Jalife Jacobo escribió: “Soñé que los perros del alba se desbandaban en una jauría de espuma y papel”, mientras que Luis Felipe Pérez Sánchez compartió: “Soñé que encontraba una segunda oportunidad, no más bella, sólo más real”, entre otros.
- A partir del cuarto número, correspondiente a agosto-noviembre de 2009, Los Perros del Alba comenzó a distribuirse en Aguascalientes. En las páginas de este, se presentaron las obras plásticas de Javier Durán Magdaleno y de Antonio Galindo. El Dossier abordó el tema de la soledad como signo caro de la condición humana, con textos de Rafael Mondragón (“Soledad e historia. Meditaciones sobre Azorín”), José Mariano Leyva (“Lowry: la soledad repleta”), Alejandra M. Vázquez (“El fruto ensimismado. Seligson y la soledad ante el cuerpo”), entre otros. En Taller aparecieron textos de Geney Beltrán Félix (“Hondonada”), Alberto Chimal (“Variación sobre un tema de Coleridge”), Brenda Ríos (“Estar solos”) y Lorena Huitrón (“Autrui”). Asimismo, David Ortiz Celestino compartió una entrevista hecha a Tomás Segovia y Eduardo Lizalde publicó el poema “Lista de preferencias” a partir del texto homónimo de Bertolt Brecht. Por último, comenzaron las columnas a cargo de Rafael Toriz (“Desde el cubil felino”), Eduardo Huchín Sosa (“Guía del escritor desesperado”), Eusebio Ruvalcaba (“Hoteles literarios”), Carlos R. Tapia (“Mecánica vertebral”) y Luis Alberto Arellano (“Perrera diurna”).
- El Dossier del número 5 (diciembre-marzo de 2010) estuvo dedicado a reflexionar en torno a las propuestas culturales contemporáneas, por ello, es posible encontrar en las páginas de la edición textos de Eduardo Milán (“Tiempos que se alteran. Desde el presente, poesía latinoamericana”), Josu Landa (“Poemas nada más”), Carla Faesler (“Sin título”), Rose Mary Salum (“Las nuevas apuestas editoriales, ¿o falta de ellas?, en Estados Unidos”), entre otros. Por su parte, Sergio Ernesto Ríos presentó una selección de cinco poetas brasileños en español (“Plan c, plan b”) y Carlos Ulises Mata Lucio ofreció una correspondencia con Eduardo Hurtado donde el reconocido escritor habló sobre el oficio poético. En la sección de Columnas, Rafael Toriz ensaya sobre Severo Sarduy (“Tatuado en la piel del texto”), mientras que Eduardo Huchín Sosa lo hace sobre la vida literaria en México (“Dos escenas de la vida literaria”).
- Después del número 5, la revista tuvo una pausa de ocho meses, lo que marcó el cierre de su primera época.
- A partir del año 3, número 6 (noviembre-febrero 2011), Los Perros del Alba comienza una nueva etapa bajo la dirección de David Ortiz Celestino. La publicación de la revista es posible gracias al Programa “Edmundo Valadés” de Apoyo a la Edición de Revistas Independientes 2010 del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Además del cambio de título, aparecen cambios en el directorio.
- El Dossier del número 6 fue dedicada a la figura del héroe caído y contó con textos de Alejandro Pérez Cervantes (“Perdidos”), Miguel Rohán Domínguez (“Henry Miller o el insolente incomprendido”), Marco Vuelvas Solórzano (“Del héroe etílico: un triste conservado en alcohol”), entre otros. En Taller, aparecieron textos de Cristina Rivera Garza (“Voz que madura”), Sara Uribe (“Bajo tierra”), Ángel Ortuño (“Perlesía y Explicación del secreto”) y Julián Herbert (“Amílcar barca”). Asimismo, se inauguró la sección Hombre en la inicial, donde escritores compartían sus experiencias primerizas con la lectura y escritura; esta arrancó con un texto de José Luis Bodilla. En Entrevista, Salvador García sostuvo una conversación con el poeta español Luis García Montero. Finalmente, Luis Carlos Fuentes Ávila inauguró su columna “De espectador a espectador” y Javier Silicia compartió su versión del poema “Lista de preferencias” de Bertolt Brecht.
- El Dossier del número 7 (marzo-junio de 2011) estuvo dedicado a la música y a sus medios de producción y reproducción; contó con textos de Elisa Corona Aguilar (“Sinfonías tontas y amores desafinados”), Manuel Edmundo Meza Coriche (“De San Pablo a San Quentin y de regreso. El evangelio según Johnny Cash”), Miguel Rohán Domínguez (“A una década de Napster”), E. Tonatiuh Trejo (“OST Perros del Alba (c’est un enregistrement)”), entre otros. En Taller, aparecieron los trabajos de Bibiana Camacho (“Punzadas”), Minerva Reynosa (“en la segunda planta”), Sergio Ernesto Ríos (“Muerte del dandismo a quemarropa o lo que opina la gente de mis poemas”), etcétera. Asimismo, Hernán Bravo Varela compartió sus aproximaciones al español de la poesía de Gary Snyder, mientras que Manuel Iris dio a conocer una entrevista hecha al poeta colombiano Armando Romero (“El poeta de vidrio”). En las últimas páginas, se publicó la versión de la “Lista de preferencias” de David Ojeda.
- El último número de Los perros del alba, el 8, apareció durante julio-octubre de 2011, y estuvo dedicado a Tomás Segovia, muerto un par de meses después. Asimismo, el Dossier giraba en torno a los escritores y a la locura, con textos de Salvador García (“Leopoldo María Panero: la caricia de la sombra”), Andreas Kurz (“Del Quijote a Kien: un viaje a través de dos locuras”), Ignacio Betancourt (“La lucidez fatal: Juan de Alba”), entre otros. Por única ocasión, se contó con dos entrevistas: una hecha a Juan Villoro y otra a Carlos Yushimito. En taller, se difundieron trabajos de Óscar David López, Luis Eduardo García, Maricela Guerrero, Mónica Nepote y Jorge Humberto Chávez, por mencionar algunos. Por su parte, Daniel Bencomo compartió poemas traducidos al español de René Hamann, escritor de origen alemán.
- Finalmente, la revista cerró con una carta de despedida a Tomás Segovia, antiguo colaborador, por parte de Carlos Ulises Mata.
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