Orígenes

Primer editorial

Orígenes. Año 1. La Habana, 1944. Núm. 1

No le interesa a Orígenes formular un programa, sino ir lanzando las flechas de su propia estela. Como no cambiamos con las estaciones, no tenemos que justificar en extensos alegatos una piel de camaleón. No nos interesan superficiales mutaciones, sino ir subrayando la toma de posesión del ser. Queremos situarnos cerca de aquellas fuerzas de creación, de todo fuerte nacimiento, donde hay que ir a buscar la pureza o impureza, la cualidad o descalificación de todo arte. Toda obra ofrecida dentro del tipo humanista de cultura, o es una creación en la que el hombre muestra su tensión, su fiebre, sus momentos más vigilados y valiosos, o es por el contrario, una manifestación banal de decorativa simpleza. Nos interesa fundamentalmente aquellos momentos de creación en los que el germen se convierte en criatura y lo desconocido va siendo poseído en la medida en que esto es posible y en que no engendra una desdichada arrogancia.

El respeto que merece el hombre afanoso de acercarse a esa creación, cuya obra tiene que desenvolverse dentro de una ganada libertad, engendrando en consecuencia la justicia que nos interesa, que consiste en dividir a los hombres en creadores y trabajadores, o, por el contrario, en arrivistas (sic) y perezosos. La libertad consiste para nosotros en el respeto absoluto que merece el trabajo por la creación, para expresarse en la forma más conveniente a su temperamento, a sus deseos o a su frustración, ya partiendo de su yo más oscuro, de su reacción o acción ante las solicitaciones del mundo exterior, siempre que se manifieste dentro de la tradición humanista, y la libertad que se deriva de esa tradición que ha sido el orgullo y la apetencia del americano.

Sabemos que cualquier dualismo que nos lleve a poner la vida por encima de la cultura, o los valores de la cultura privados de oxígeno vital, es ridículamente nociva, y sólo es posible la alusión a ese dualismo en etapas de decadencia. En época de plenitud, la cultura, dentro de la tradición humanista, actúa con todos sus sentidos, tentando, incorporado el mundo a su propia sustancia. Cuando la vida tiene primacía sobre la cultura, dualismo sólo permitido por ingenuos o malintencionados, es que se tiene de ésta un concepto decorativo. Cuando la cultura actúa desvinculada de sus raíces es pobre cosa torcida y maloliente. In hoc nescio primun, nescio deinde. En estas cosas no hay primero, no hay después. Que siendo ambas, vida y cultura, una sola y misma cosa, no hay por qué separarlas y hablar de ridículas primacías. Un filólogo ha observado que Don Quijote y La Dorotea, son consecuencia de vivir la literatura o de literaturizar la vida. En las fundamentales cosas que nos interesan todo dualismo es superficial, todo apartarse de lo primigenio―que no tolera dualismo o primacías―obra de falacia o de apresurados inconscientes.

En música, pintura y poesía, se han alcanzado entre nosotros ya algunas claridades. Para ello era necesario desbrozar los obstáculos que venían demorando nuestro arte. Ya están dichosamente lejanos los tiempos en que se hablaba de arte puro o inmanente, y de un arte doctrinal, que soportaba una tesis, sumergido en un desarrollo que partiendo de una simplista casualidad se contentaba con un final esperado, impuesto y sobreentendido. Si el artista necesita de una cabal libertad para su expresión, su justificación será el rendimiento de esa misma libertad en forma cualitativa. Los frutos de esa libertad serán saludables o cenicientos por la calidad de sus jugos nutricios, escogidos con esa exquisita libertad que señala el árbol bien plantado y suelto frente al cielo. Su pureza estará, repetimos, en la absorción depurada de sus raíces, en lo esencial de su desnudez, o en la plenitud que día a día logre diseñar, nunca en las manifestaciones externas o ruidosas movidas por manos que pueden ser estériles, aunque se agiten en el orbe de una extremada locuacidad.

Cualquiera que sea la actitud que se adopte para valorar el fenómeno artístico, sabemos hoy que nos encontramos ante la dilatada vastedad de un mundo cuantitativo sucesivo, donde las revoluciones y los peces impresionistas, las glorificaciones y la lepra, las más herméticas formas de la clausura y las más dionisíacas descargas populares, ofrecen una violenta riqueza sucesiva que es necesario reducir, en la dolorosa reducción del yo a la nada y de ésta a un nacimiento. Frente a ese mundo de violentos ofrecimientos, el hombre muestra su fiera selección, las cosas de las que ha querido hacerse acompañar hasta el final. Las demás modas, inútilmente disfrazadas de modo, de métodos―cultivan un fragmento o un deseo, teniendo la desventura al habitar con tristeza sus porciúnculas, de mostrar un inmenso orgullo, procurando aislar, con terrorismo retórico, a los que buscan sin encontrar y encuentran sin buscar.

Sabemos ya hoy que las esenciales cosas que nos mueven parten del hombre, surgen de él y después de trazar sus inquietantes aventuras, pueden regresar, tornándolo altivo o humillado, pero dejando su conciencia, sus incorporaciones y las diversas formas de su nutrición, mereciendo un respeto en directa relación con una libertad que estamos dispuestos a defender y a justificar la salud de sus frutos.

Los editores


Repositorio

Orígenes. Revista de arte y literatura se puede consultar completa en Rialta Magazine.


Último domicilio

Calle Trocadero, núm. 162, Bajos, La Habana, Cuba.

Directorio

Editor y directorJosé Lezama Lima (1944-1956)
EditorJosé Rodríguez Feo (1944-1953)
Consejo de colaboraciónEliseo Diego (1954-1956)
Fina García Marruz (1954-1956)
Ángel Gaztelu (1954-1956)
Lorenzo García Vega (1954-1956)
Julián Orbón (1954-1956)
Octavio Smith (1954-1956)
Cintio Vitier (1954-1956)

Brújula mínima

En Rialta puede encontrarse una bibliografía extensa. Además, consignamos la siguiente.

Libros

Areta, G. (2008). Orígenes. Revista de literatura. Números 35 y 36. Director, José Rodríguez Feo. Renacimiento.

Chacón, A. (ed.) (1994). Poesía y poética del grupo Orígenes. Biblioteca Ayacucho.

Lazo, R. (1965). La literatura cubana: esquema histórico desde sus orígenes hasta 1964. Universidad Nacional Autónoma de México.

Moreno H., F. (2014). La invención de una cultura literaria: Sur y Orígenes. Dos revistas latinoamericanas del siglo XX. Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe.

Capítulos de libro

Cabanillas, J. J. (1995). La revista Orígenes: Cuba y el tema de la insularidad, pp. 87-94. Diversidad sociocultural en la Literatura Hispanoamericana (siglo XX). Universidad de Sevilla.

Hemerografía 

Expósito, A. (1997). Orígenes de «Orígenes». Semiosis. Nueva época 1, 32-35.

López Segrera, F. (1971). Lezama Lima, figura central del grupo Orígenes. Caravelle. Cahiers du monde hispanique et luso-brésilien 16, 87-97.

Rodríguez Feo, J. (1992). Las revistas Orígenes y Ciclón. América. Cahiers du CRICCAL 9-10, 41-45.

Sánchez-Eppler, B. (1992). Orígenes, Lezama Lima y la poética del texto periódico. América. Cahiers du CRICCAL 9-10, 47-53.

Tesis

Lesman, R. St. C. (2005). Agendas of translation: Wallace Stevens, T. S. Eliot and Allen Tate in “Orígenes. Revista de arte y literatura” (1944-56). [Tesis doctoral, The University of Texas at Austin]

Barradas, E. (1978). La revista “Orígenes” (1944-1956). [Tesis de doctorado, Princeton University]



Hoja de vida

Periodo1944-1956
Números40
PeriodicidadTrimestral (1944-1949) y semestral (1950-1956)

Datos de interés

  • Orígenes. Revista de arte y literatura publicó 40 números: los primeros 34 estuvieron a cargo de José Lezama Lima y José Rodríguez Feo como codirectores, los últimos 6 estuvieron bajo la dirección exclusiva de Lezama Lima. Una “Advertencia”en la entrega 35 aclara que la salida de Rodríguez Feo fue voluntaria y se debió a “su inconformidad con la publicación del artículo del señor Juan Ramón Jiménez, insertado en el número anterior”, es decir, “Crítica paralela” (no. 34, pp. 3-14). Debido a esto, Rodríguez Feo coordinó por su parte dos números (35 y 36) en 1954, sin embargo, lo hizo con un cambio en el nombre de la publicación: Orígenes. Revista de literatura.
  • La revista contó con las siguientes secciones (no todas presentes a lo largo de los 40 números): “Sumario”, “Índice”, “Notas” (dedicada a reseñas literarias y crítica de arte), “Soplado en las dos orejas” (dedicada a traducciones), “Señales” (especie de editorial) y “Las memorias literarias” (dedicada a testimonios, desgraciadamente solo apareció en el último número).
  • A partir del número 5 (1945), en cada ejemplar el lector se encontraba con la advertencia “Todas las colaboraciones y traducciones son inéditas”, por lo que, aparecieron tanto adelantos de libros de escritores hispanohablantes (José Lezama Lima, Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén, María Zambrano, Fina García Marruz, Eliseo Diego, Pedro Salinas, Alejo Carpentier, Virgilio Piñera, Octavio Smith, Octavio Paz, Cintio Vitier, Alfonso Reyes, Efraín Huerta, Alí Chumacero, Ermilo Abreu Gómez, Gilberto Owen, José Revueltas, José Luis Martínez, Macedonio Fernández, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda, Roberto Fernández Retamar, Fayad Jamís, Gabriela Mistral, Manuel Altolaguirre, Lydia Cabrera, José María Valverde, Carlos Fuentes, entre otros), como traducciones por primera vez al español de autores extranjeros (Paul Valéry, William Carlos Williams, John Malcolm, Paul Eluard, Katherine Anne Porter, Aimé Césaire, Elizabeth Bishop, Anaïs Nin, Catulo, Wallace Stevens, Saint John Perse, T. S. Eliot, León Bloy, Witold Gombrowicz, Henri Michaux, Wallace Stevens, Thierry Maulnier, W. H. Auden, Roger Caillois, Albert Camus, Antón Chejov, George Santayana, Martín Heidegger, Virginia Woolf, Henry James, Arthur Rimbaud, Simone Weil, Georges Schehadé, Paul Claudel, Dylan Thomas).
  • El número 13 (1947) estuvo dedicado a México y contó con colaboraciones de Alfonso Reyes, Ermilo Abreu Gómez, Alí Chumacero, Efraín Huerta, Gilberto Owen y Octavio Paz.
  • En el número 14 (1947), José Revueltas publicó el cuento “La frontera increíble”.
  • El éxito y relevancia de Orígenes en el mundo editorial puede constatarse con la publicidad de otras revistas al final de sus páginas: Sur (Argentina), Las Moradas (Perú), Inventario (Italia), Letras de México (México), The Tiger’s Eye (Estados Unidos), Poésie 47 (Francia), Revista Mexicana de Literatura (México), etc. Sin embargo, hacia los últimos tres números sólo aparecieron anuncios de revistas de habla hispana, esto probablemente debido a la salida de José Rodríguez Feo que era el contacto con los directores de revistas anglosajonas y francófonas.
  • En Orígenes, José Lezama Lima publicó por entregas su célebre novela Paradiso.
  • El número 33 (1953) estuvo dedicado a la figura de José Martí, por lo que el ejemplar abrió con un texto de los editores sobre su trascendencia en la literatura de América Latina.
  • En el número 34 (1953), José Lezama Lima publicó su célebre relato “Oppiano Licario”.
  • A partir del número 35 (1954), se conformó un consejo de colaboración integrado por Eliseo Diego, Fina García Marruz, Ángel Gaztelu, Lorenzo García Vega, Julián Orbón, Octavio Smith y Cintio Vitier, que duraría hasta el último número.
  • En el número 35 (1954), apareció un “Homenaje a Arthur Rimbaud (1854-1954)” que consistía en la traducción de “Las Iluminaciones. Poemas en prosa” por Cintio Vitier.
  • En el número 40 (1956), se publicó el obituario “La muerte de José Ortega Gasset”, de José Lezama Lima, con el que se daba fin también a la revista.
  • El índice consecutivo de Orígenes. Revista de arte y literatura, así como bibliografía al respectopueden consultarse en Rialta Magazine.
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