“No ha faltado tampoco el mandoble contrario, el golpe del enemigo. Una pequeña hoja nazi de nuestra capital con la firma muy apropiada de «GESTAPO» arremete contra el recuerdo cada vez más vivo y alto de Thomas Mann. ¡Qué hacerle! Entre Thomas Mann y la Gestapo no sólo nuestra conciencia se ha pronunciado en estos últimos años.
Trataremos de representar en estas páginas con amplitud y con dignidad la actividad creadora de nuestro país y de nuestra época. Pero al realizar este programa lo encuadraremos en el panorama mundial de la cultura, sin aceptar la exclusión antagónica de gran parte de la humanidad”





