Reyes: guardia de la pluma. Monterrey y otros medios.

Alfonso Reyes concluyó su misión diplomática en Suramérica en los últimos días de diciembre de 1938. Desde junio de ese año había permanecido en Río de Janeiro realizando una misión diplomática complicada por muchas razones, y por eso el presi-dente Lázaro Cárdenas se la había encomendado expresamente. El motivo principal que lo llevó de regreso a Brasil y cumplió hasta donde las negociaciones comerciales y las condiciones económicas de ambos países lo permitieron, consistía en buscar vías de comercialización para el petróleo mexicano, recientemente expropiado.

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